Biografía, Historia DC Venezuela, Rubén Darío González, JRC, FTC

Rubén Darío González: Espejo sindical, juvenil,

político y de la vida

 

Por: Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz

18 de abril de 2023

 

I. Introducción

 

·       Contexto de la iniciativa de Saraliliam Lizarraga

·       Honra a los líderes juveniles, incluyendo a Rubén Darío González

·       Breve descripción de la biografía elaborada por Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz

·       Objetivo de la compilación

 

II. Juventud y formación

 

·       Nacimiento y origen de Rubén Darío González

·       La JOC, Labor del Padre Manuel Aguirre Eloguiarra y Arístides Calvani

·       Creación de los Círculos Obreros de Caracas (C.O.C.)

 

III. Compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral

 

·       Vinculación de Rubén Darío González a la acción sindical

·       Formación en el IFEDEC y el INES

·       Participación en la Juventud Revolucionaria Copeyana (J.R.C.), Frente de Trabajadores Copeyanos (F.T.C.), en la CTV y en la CLAT

 

IV. Vida personal y legado

 

·       Matrimonio y familia de Rubén Darío González

·       Fallecimiento y legado para las próximas generaciones

 

V. Conclusión

 

·       Importancia de conocer la vida y obra de Rubén Darío González

·       Reflexión sobre su compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral.

 

Introducción:

 

En el contexto de la iniciativa de Saralilian Lizarraga de revitalizar la Juventud Revolucionaria Copeyana, se honra, entre otros objetivos de importancia, a los líderes juveniles que han partido a otras latitudes, entre ellos, Rubén Darío González. Este hombre, que en su juventud formó parte de la Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC, desempeñó un papel crucial en momentos difíciles para la juventud y en la definición del pensamiento socialcristiano.

 

Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz, quienes estuvieron cerca de Rubén, han elaborado esta pequeña semblanza de su vida y obra como líder en la JRC y más tarde en el movimiento sindical venezolano.

 

Esta breve biografía presenta su trayectoria de compromiso con la Democracia Cristiana y su paso por la Juventud Obrera Católica (JOC,) donde sus ideales cristianos arraigaron profundamente y lo llevaron a comprometerse con la liberación integral.

 

Gracias a su participación en los Círculos Obreros de Caracas y su formación sindical, Rubén se convirtió en un destacado líder en el movimiento sindical socialcristiano. Esta compilación busca acercar a las próximas generaciones al conocimiento de la vida y obra de este querido y noble amigo y compañero a quien el destino no le permitió más tiempo en su vida útil como ciudadano de bien.

 

II. Juventud y formación

 

Rubén Darío González, conocido como tal, aunque formalmente su nombre completo era: Rubén Santiago Santiago, nació en Santiago de Trujillo, Municipio Urdaneta, un pueblo ubicado a 70 kilómetros de la capital del Estado Trujillo, el 4 de mayo de 1944. Sus padres eran Ercilia Santiago y Rubén González, aunque por desavenencias con su padre, fue inscrito en el registro civil con el doble apellido por su madre y por el pueblo en el que nació, quedando como Rubén Santiago Santiago.

 

III. Compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral

 

En la década de 1940, destacaba la labor del Padre Manuel Aguirre Eloguiarra, quien se dedicaba a crear un movimiento sindical inspirado en la fe cristiana. Junto al Dr. Arístides Calvani, quien venía trabajando activamente desde 1945 con el Padre Manuel Aguirre, se creó una estructura que serviría como base para un futuro movimiento sindical obrero.

 

 


Rubén Darío González

 

 

El Padre Manuel Aguirre, iniciador de los Círculos de Estudios de la Doctrina Social Católica, se interesó por las actividades del Padre Leopoldo Brentano, quien dirigía los Círculos "Los Operarios". Prefirió orientarse por el camino del Padre Brentano y consiguió estructurar un movimiento sindical partiendo de la familia obrera y sus actividades cotidianas, para brindarles un ambiente donde reunirse y expresar sus aspiraciones.

 

Así, se comenzaron a elaborar los estatutos del Círculo Obrero de Caracas, en los que intervinieron varios abogados. Finalmente, el 5 de julio de 1945 se reunieron en San José del Ávila un grupo de trabajadores que venían laborando con el Padre Manuel Aguirre Eloguiarra, y se aprobaron los estatutos de los Círculos Obreros de Caracas (C.O.C.), que luego se registraron como una entidad legal.

 

Para 1962, los Círculos Obreros de Caracas ya habían preparado a jóvenes y Rubén Darío González, con apenas 18 años de edad, se vinculó al llegar desde el Estado Trujillo a la capital, incorporándose activamente en las actividades del padre Manuel Aguirre en su sede, ubicada inicialmente entre Cuartel Viejo y Altagracia en una casa del centro de Caracas y posteriormente en las esquinas de Balconcito a Truco N.º 79, junto a Rafael Rodríguez Acosta y Johnny Diaz Apitz, quienes además de sus estudios, estaban participando en las actividades de la Juventud Obrera Católica (JOC).

 

Fue allí donde Elio Aponte González, Dagoberto González y el Dr. Arístides Calvani animaron a estos jóvenes a incorporarse a la acción sindical y comenzaron a formarlos en el Instituto de Formación de la Democracia Cristiana (IFEDEC) y en el Instituto Nacional de Estudios Sociales (INES), creado en 1961 y dirigido por el Dr. Arístides Calvani.

 

Rubén Darío González, por su parte, se incorporó de lleno al trabajo de la Juventud Revolucionaria Copeyana (J.R.C.), participando activamente en sus actividades y en paralelo con el Frente de Trabajadores Copeyanos (F.T.C).

 

IV. Vida personal y legado

 

Rubén Darío González contrajo matrimonio con Gloria Lilue Bittar el 1 de septiembre de 1963 en la Iglesia de la Parroquia Altagracia. Tuvieron tres hijos: Rubén Darío Santiago Lilue, Alejandro Darío Santiago Lilue y Olga Marina Santiago Lilue.

 

En octubre de 1962, Rubén Darío participó en la III Asamblea Nacional del F.T.C., donde fue electo secretario de Doctrina de ese Organismo Funcional. También se unió al trabajo de la JRC, donde conoció a Abdón Vivas Terán, líder estudiantil con quien trabajó en la juventud copeyana.

 

En la IV Convención Nacional Juvenil en Caracas en octubre de 1965, Rubén Darío fue elegido Subsecretario Nacional Juvenil de la Juventud Revolucionaria Copeyana, acompañando a Vivas Terán, quien fue elegido secretario nacional Juvenil. A los pocos meses de haber sido electos, en una decisión injusta por parte del Comité Nacional de COPEI, fueron destituidos por haber tenido posiciones que consideraban justan en materia ideológica y en materia de respeto a la libertad de expresión de los dirigentes juveniles en cuanto a temas que fueran de su interés exponer.

 

Sostenemos que aquella decisión de las autoridades nacionales de COPEI fue exagerada, injusta e ilegal, de acuerdo con los Estatutos del Partido y las normas establecidas en la Constitución Nacional En respuesta a esa destitución sorpresiva, algunos dirigentes juveniles de COPEI encabezados por Rubén Darío González, dirigieron una importante comunicación a Don Pedro del Corral Presidente de COPEI, en la cual mantenían una posición crítica hacia la democracia interna del partido y la falta de igualdad de oportunidades para todos los militantes y dirigentes. Los autores de ese documento, promovido por los dirigentes liderados por Rubén Darío González, enfatizan la importancia de la libertad ideológica y el debate en el partido, y hacen un llamado a una reforma del Programa General. Además, denunciaron la destitución de los compañeros sin permitirles el derecho a la defensa, y critican la creación de una tipología del delito ideológico, que podría conducir a una inquisición peligrosa y explosiva. En resumen, la crítica presentada es a la falta de democracia interna y la falta de igualdad de oportunidades en COPEI, así como una denuncia de la expulsión injusta de compañeros y la creación de una tipología del delito ideológico.

 

Al quedar vacante, en la Juventud Revolucionaria Copeyana por lo ya narrado, en 1966, con motivo la celebración del V Congreso Latinoamericano de Trabajadores en Panamá, Rubén Darío González incursionó en las actividades sindicales a nivel latinoamericano y fue electo Miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación Latinoamericana de Sindicatos Cristianos (CLASC), que más tarde se convirtió en la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT). En el VI Congreso Latinoamericano celebrado en Bogotá en 1971, también participó activamente.

 

Rubén Darío González jugó un papel importante en el campo latinoamericano y viajó a distintos países de la región de América del Sur y Centroamérica, así como el Caribe. La CLASC surgió en 1954 en Santiago de Chile como una acción impulsada por la Confederación Internacional Sindical Cristiana (CISC), destinada a promover el sindicalismo cristiano en la región. Su proceso de conformación da cuenta tanto de una debilidad organizativa inicial como de la estrategia que se dieron para llegar a conformar un colectivo importante en términos cuantitativos y cualitativos.

 

En 1971, la CLASC pasó a llamarse Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) y amplió su arco de representación más allá de identidades religiosas. Rubén Darío jugó un papel importante y trascendental en todo este proceso. La CLAT logró instalarse con mayor fuerza en Venezuela, Ecuador, República Dominicana, Colombia y otros países de la zona del Caribe, y su mayor influencia estuvo entre los sectores campesinos y urbanos pobres de los países menos desarrollados.

 

Durante un encuentro en el que participó Rubén Darío González, se discutió sobre la construcción de una sociedad de nuevo tipo, no capitalista, y se planteó la idea del "Socialismo Comunitario" como una opción política e histórica para la clase trabajadora. La propuesta se basaba en la idea de poner el poder político y económico en manos de los y las trabajadoras y el pueblo organizado, inspirado en el humanismo cristiano.

 

Después de este encuentro, Rubén Darío González viajó a Chile por unos meses para cumplir misiones en el campo latinoamericano y especializarse en las actividades políticas y sindicales de ese país. A su regreso, se reincorporó nuevamente a las actividades sindicales y fue elegido miembro del directorio nacional del Frente de Trabajadores Copeyanos en la IV Asamblea Nacional del FTC en octubre de 1966.

 

En 1974 se inauguró la Universidad de los Trabajadores de América Latina (UTAL), que complementó las actividades de formación, investigación, documentación y divulgación de la CLASC. Rubén Darío González contribuyó con sus conocimientos, al montaje de este proceso de formación debido a su experiencia como dirigente en el Comité Ejecutivo y en Buró Político de la CLAT.

 

En la V Asamblea Nacional del FTC en enero de 1971, Rubén Darío González fue elegido Subsecretario Sindical Nacional del FTC y, además, secretario nacional de Relaciones Internacionales por su magnífica labor en las actividades sindicales y políticas y sus conocimientos adquiridos en el campo internacional. También fue el iniciador de la Central de Servicio Sindicales, SERVISIN, y fue elegido presidente de la directiva para ese entonces y fue el director del departamento de Recursos Financieros del movimiento.

 

En abril de 1974, el Comité Unitario de Sindicalistas Cristianos (CUSIC) se convirtió en el Movimiento Nacional de Trabajadores para la Liberación (MONTRAL), liderado por Dagoberto González y Rubén Darío González. En su primera Junta Directiva fundadora del MONTRAL, Rubén Darío González representó al FTC y asumió la dirección del Departamento de Recursos Financieros.

 

Este movimiento coordinaba los esfuerzos de distintas ramas existentes, incluyendo el Movimiento Magisterial Socialcristiano (M.M.S.C.), CODESA, el Movimiento Agrario Social Cristiano (M.A.S.C) y la Central Nacional Campesina (C.N.C.) y esta contaba con los asesores: Dr. Arístides Calvani, José Rodríguez Sáez y Felipe Montilla.

 

Durante el periodo en que Rubén Darío González formó parte del Frente de Trabajadores Copeyanos (FTC), se llevaron a cabo importantes acontecimientos que marcaron la historia del movimiento sindical venezolano.

 

En el VII Congreso Nacional de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), que se celebró del 25 de abril al 1º de mayo de 1975 en el Parque Central de Caracas, el FTC se consolidó como la segunda fuerza sindical del país, superando al Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y siendo parte del Comité Ejecutivo de la CTV a través de la Secretaría de Estudios Técnicos y Contractuales, liderada por Rubén Darío González.

 

La VI Asamblea Nacional del FTC se llevó a cabo el 22 de noviembre de 1975 para el periodo 1975-1979. Según el nuevo Reglamento Orgánico del FTC, las Asambleas Nacionales quedaron encargadas de ser el organismo cuya única función era la elección de los miembros del directorio nacional. En este evento Rubén Darío González fue ratificado como Subsecretario Sindical Nacional, acompañando nuevamente a Dagoberto González como secretario Sindical Nacional.

 

Pero Rubén Darío González, con su capacidad de trabajo que tenia de hombre inquieto e intenso, incursionó como periodista asimilado. Es que, para la escritura, tenía una capacidad excepcional.

 

Es esta inquietud que lo llevó a crear un Periódico el cual tenía como nombre: “Periódico FRENTE”. Junto con Johnny Diaz Apitz y los dos actuando como director y subdirector, llegaron a imprimir por algunos años, unos 100 ejemplares, que meses a meses eran impresos en 10 mil ejemplares y este se convirtió en un órgano de información, orientación y formativo.

 

V. Conclusión

 

La Juventud Revolucionaria Copeyana y El movimiento sindical venezolano e internacional, al cual le sirvió con tanta dedicación y mística, sufrió una gran pérdida el 27 de junio de 1977, cuando Rubén Darío González falleció repentinamente. Rubén había sido una de las promesas más destacadas del movimiento, habiendo jugado un papel importante en el desarrollo y consolidación de la Juventud Revolucionaria Copeyana y luego en el campo sindical a través del FTC, en la CTV y en la CLAT, una de las principales fuerzas sindicales de Venezuela y de América Latina.

Rubén sintió malestar y decidió ir a chequearse. Los médicos, lamentablemente, descubrieron un cáncer que se había dispersado por diferentes órganos de su cuerpo. Esta situación lo llevó a un estado depresivo, y desafortunadamente falleció ante una determinación trágica tomada de su parte.

La partida de Rubén con apenas 37 años dejó un gran vacío en la Juventud Revolucionaria Copeyana y del movimiento sindical y en la lucha por los derechos laborales en Venezuela.

Su legado y su memoria perdurarán en la JUVENTUD REVOLUCIONARIA COPEYANA (J.R.C.) y en el movimiento sindical, en la lucha por un mundo más justo y equitativo.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario