GONZALO GARCÍA BUSTILLOS
José Antonio Rodríguez Rodríguez
Gonzalo García Bustillos fue un político y diplomático
con alma de poeta, espigado y nervioso, de un profundo corazón cristiano, y de
formación demócrata cristiana. Nació en Acarigua, Estado Portuguesa, el 29 de
diciembre de 1928. Sus padres fueron Gonzalo Antonio García y Cristina
Bustillos. Sus primeros estudios de primaria los realizó en las escuelas
federales Acarigua y Tinaquillo, el bachillerato en el Colegio La Salle de
Barquisimeto y en el Liceo Andrés Bello de Caracas.
Para poder estudiar, tuvo que enseñar filosofía.
Egresó de la Universidad Central de Venezuela con el título de Doctor en
Ciencias Políticas. Lo hizo con la mención honorífica Summa Cum Laude.
Una vez graduado con honores, el gobierno de Francia le otorgó una beca por un
convenio existente entre el gobierno francés, a través de la Universidad de la
Sorbona en París, y el gobierno de Venezuela, a través de la Universidad
Central de Venezuela, para cursar estudios de derecho internacional público en
la Universidad de París. Ahí nuevamente se graduó con honores Summa Cum
Laude.
Su actividad profesional la ejerció libremente. En su juventud
desempeñó diversos cargos, como fue el de ayudante en el preseminario y
seminario de la Facultad de Derecho, profesor de filosofía en el
preuniversitario del Colegio La Salle de Caracas, así como secretario de la
Corte Primera de lo Penal del Distrito Federal.
A finales de la década de los años 50, ya con la
inminente caída de la dictadura de Pérez Jiménez, regresa a Venezuela. Se
incorpora de lleno a las filas del Partido Social Cristiano Copei, donde
realizará una importante labor a cargo de la Secretaría de Doctrina y en la
Secretaría de Relaciones Internacionales, y posteriormente como secretario
privado de Rafael Caldera, compartiendo esa posición con Rodolfo José Cárdenas.
Gonzalo García Bustillos fue un hombre entregado a la
vida política y a la vida académica como internacionalista, llegando a ser un
diplomático destacado. En 1966 participó, por parte del Partido Social Cristiano
COPEI (no como miembro únicamente de un partido político, sino por sus
conocimientos en materia internacional), en la redacción del Acuerdo de Ginebra,
firmado para buscar una solución práctica a la controversia por la disputa que
Venezuela tiene y mantiene con la zona de reclamación en el Esequibo.
García Bustillos fue un hombre dentro de COPEI que
tuvo una gran cercanía con el partido Acción Democrática. Unos dicen que lo
hizo por su parentesco con Gonzalo Guillermo Barrios Bustillos, su pariente,
hombre importantísimo dentro del partido Acción Democrática. Otros dicen que
por su naturaleza diplomática y su enorme simpatía. Yo me atrevería a decir que
por ambas razones. Además de esas dos cualidades, él fue un hombre que logró, a
partir de su participación en la elaboración del mencionado Acuerdo de Ginebra
durante el gobierno del presidente Raúl Leoni, convertirse en hombre muy
cercano al jefe de Estado. Fue un hombre querido por el doctor Leoni.
Me voy a permitir contar, porque es cierto y porque me
lo contó nada más y nada menos que Raúl Andrés Leoni, hijo del expresidente,
que “su padre, siendo jefe de Estado recién electo, llamó a Rafael Caldera,
candidato perdedor en esas elecciones del año 1963, para informarle que él
quería nombrar ministro de Relaciones Exteriores, léase canciller, a Gonzalo
García Bustillos. Rafael Caldera le dijo al entonces presidente electo Raúl
Leoni, que no, que no nombrara a Gonzalo García Bustillos, sino que nombrara a
Lorenzo Fernández, a lo cual Leoni contestó que no, que él quería nombrar a
García Bustillos. El doctor Caldera insistió nuevamente que no, que él quería
que se nombrara a Lorenzo Fernández. Finalmente, el presidente electo Leoni le
dijo: doctor Caldera, le recuerdo que el que fue electo presidente de la
República por los venezolanos fui yo, y yo soy el que nombra a los ministros.
Yo quiero nombrar a Gonzalo García Bustillos.” Al final, no se pudo nombrar
a Gonzalo García Bustillos. Esta anécdota relata el cariño y el respeto que
tenía Raúl Leoni por Gonzalo García Bustillos, dando asimismo a entender la
necesidad, para el presidente Leoni, de lograr vías de entendimiento con el
partido COPEI.
García Bustillos se destacó, aparte de pertenecer al
mundo académico y de su sabiduría de hombre llano, por el dominio de los
idiomas. Dominaba el francés como si fuera su lengua nativa, inclusive lo
dominaba mejor que muchos nativos de Francia. Me voy a permitir traer a
recuerdo una anécdota que viví con el entonces ministro de la Secretaría de la
Presidencia de Luis Herrera Campíns. Durante un programa de opinión en la TV
belga en horario estelar y en vivo, el entrevistador, abiertamente hostil a la
actitud solidaria del gobierno de Luis Herrera para con Argentina por la guerra
de Las Malvinas, hizo una serie de imputaciones grotescas y mal concebidas
respecto a Venezuela, a lo cual el ministro García Bustillos le respondió al
entrevistador que la construcción gramatical que había utilizado en su juicio
sobre Venezuela era absolutamente inapropiada desde el punto de vista de la
gramática francesa, añadiéndole la importancia de mejorar ese aspecto en
futuras entrevistas. El silencioso estruendo que causó ese comentario ocasionó
que las cámaras de TV cortaran la transmisión en vivo y terminó el programa con
una disculpa del director de la estación televisora al ministro García
Bustillos.
Gonzalo era un
hombre de una soltura, de una espontaneidad y de una simpatía única. Él tenía
un programa en la radio, muy tempranero, que se llamaba Radio Alerta,
todos los días, el cual tenía una gran sintonía. Estoy casi seguro que era por
Radio Continente, y en él daba informaciones de la oposición, y de la oposición
que colaboraba con el gobierno de Ancha Base con Acción Democrática, dando sus
puntos de vista en un país sumamente politizado luego de la caída de la
dictadura.
Con posterioridad a ese programa de Alerta, Gonzalo
García Bustillos tuvo un programa compartido que se llamaba Polémica y Convivencia,
por Radio Caracas Televisión, que tenía unos grandes niveles de sintonía, y en
el cual lograba comunicarse con el electorado, el copeyano y el no copeyano,
precisamente por esa capacidad comunicacional que tenía, por esa gran
elocuencia, por ese manejo del idioma, por esa excelente dote de comunicador
que siempre tuvo, que le permitía tener una gran audiencia en esa televisora.
En los mítines de la campaña del año 68, donde Rafael
Caldera ganó la elección al doctor Gonzalo Barrios para el período 69-74,
Gonzalo García Bustillos era arengador de masas, por llamarlo de alguna manera,
porque era el hombre que asistía a los mítines antes del orador principal para
entusiasmar a los asistentes, de manera que el público estuviese realmente
emocionado para el momento en que dicho orador principal, Rafael Caldera,
llegase a la tribuna para llevarle su mensaje. De la misma manera, durante esa
campaña fue también secretario de giras del candidato socialcristiano.
El García Bustillos parlamentario se inauguró durante
el primer período legislativo del Congreso Nacional luego de caída la dictadura
perezjimenista; electo para el período 1959 – 1964, lo hizo como diputado por
el estado Barinas, desempeñándose como suplente de Luciano Valero, su “morocho
del alma” quien fue el gobernador de ese estado bajo la presidencia de
Rómulo Betancourt.
Como diplomático se estrenó siendo embajador de
Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en la ciudad de
Washington D.C. durante todo el período presidencial de Rafael Caldera, entre
1969 y 1974.
Durante su segundo gobierno, Carlos Andrés Pérez lo
designó embajador de Venezuela en Cuba, habiendo dado continuidad a su gestión
diplomática durante los gobiernos de Ramón J. Velásquez, Rafael Caldera y el
primer año de Hugo Chávez. En Cuba permaneció casi doce años y fue el decano
del Cuerpo Diplomático.
Durante el gobierno del presidente Luis Herrera
Campíns ejecutó una serie de misiones diplomáticas secretas y otras del
conocimiento público, tales como haber sido el jefe de la Misión que repatrió
los restos del presidente Rómulo Betancourt desde la ciudad de Nueva York a
Venezuela, y jefe de la Misión Diplomática de Solidaridad con Argentina por la
Guerra de Las Malvinas, ante la Comunidad Económica Europea.
Presidió por 5 años el Ministerio de la Secretaría de
la Presidencia de Venezuela con Luis Herrera Campíns, su entrañable amigo.
García Bustillos, hombre con Alma de Poeta, se
inició literariamente, en términos formales, en 1956 con la publicación de su
primer libro Voz material, un poemario breve con tono
testimonial donde reflejó su juventud y sus primeras inquietudes intelectuales.
Muchas veces le oí decir que ese libro lo pudo
publicar gracias a 100 dólares que le regaló su amigo Luis Herrera Campíns en
París, dinero que representaba los ahorros del hombre del que luego llegaría a
ser su ministro y siempre su amigo leal.
En 1978 publicó El Amor de Chinchilla, un
bestiario poético donde combinó la poesía con la prosa poética y el aforismo.
Utilizó figuras de animales reales e imaginarios para reflexionar sobre la
condición humana, el amor, el poder y la política, con un trasfondo de humor y
sátira.
NUESTROS CIELOS
TIENEN LA MISMA HISTORIA: su obra
de 1980 donde refleja su pensamiento integracionista y su relación con el mundo
árabe.
MORADA DE SOLES INFINITOS: publicada en 1983 con motivo del Bicentenario del
nacimiento de Simón Bolívar, es una importante pieza de recopilación de ensayos
y discursos.
CANCIÓN DE LARGA VIDA: de 1986, obra donde celebra la existencia y el paso
del tiempo y su conexión con ella.
COSMOGONÍA: en ese libro del año 1990 nos habla en poesía del
origen del Universo y los mitos fundacionales.
MARES:
también publicada en 1990, es una obra íntima y puramente lírica, escrita en su
plena madurez intelectual; ahí el mar es un símbolo de libertad y de inmensidad
del espíritu.
EL NIÑO DE BAGDAD: En 1991 deleita con un poemario en el que le da una
mirada a la inocencia.
DE BARRO SON LOS ESPEJOS: En 1994
explora la metafísica de la mirada, la fugacidad de la existencia y la relación
entre la realidad y su reflejo, el espejo de barro.
Su último libro lo editó en 1997, EL MAMUT, una
mezcla de ficción con reflexiones existenciales. Gonzalo nos brinda una
metáfora sobre la búsqueda de la eternidad.
El poeta García Bustillos estuvo casado con Alida
Ferrer Casal, de cuya unión nacieron Carmen Cristina, Clarisa Amalia y Gonzalo.
Nos abandonó un día triste de 2004 en Margarita, su
amada isla.
%2026-03-2026.jpg)

.jpeg)

.jpg)




.jpg)
