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Bernardo Level Osuna, Biografía, Historia DC Venezuela, JRC

 


¡HERMANO BERNARDO!  BERNARDO LEVEL OSUNA (1931-2013)


  

Con el Papa san Juan Pablo II


Jorge Sucre


Sin duda alguna, Bernardo Level Osuna fue un hermano para mí, y para muchos otros compañeros socialcristianos y para todo aquel que tuvo la fortuna de conocerlo. 

¡Qué gran ser humano!

Nacido en Caracas, fue alumno de los jesuitas en el Colegio San Ignacio de Loyola, abogado y doctor en Derecho, poseyendo desde muy joven una clara vocación internacionalista.

Todavía estudiante, trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1957 representó a Venezuela en un congreso de Pax Romana celebrado en San Salvador, dedicado a la religiosidad de la juventud. Posteriormente, se desempeñó en el Ministerio del Trabajo como jefe de la oficina de relaciones con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con sede en Ginebra (Suiza), ciudad a la cual viajó en varias oportunidades en representación de Venezuela en las asambleas anuales de dicho organismo.

Desde su época de estudiante se identificó con el movimiento socialcristiano en Venezuela, admirando, entre otros, a líderes como Rafael Caldera y Luis Herrera Campíns. Llegó a ser secretario de Relaciones Internacionales de la Juventud Revolucionaria Copeyana y, posteriormente, del partido COPEI.



Junto al Dr. Rafael Caldera, en su casa Puntofijo, de regreso del exilio luego de la gesta del 23 de enero de 1958.


En mayo de 1962 fue secretario general de organización del Primer Congreso Mundial de la Unión Internacional de Jóvenes Demócratas Cristianos (UIJDC) y del Segundo Congreso de la Juventud Demócrata Cristiana de América (JUDCA), celebrados ambos en el Hotel Humboldt, en el Ávila, Caracas. En dicha reunión fue designado secretario general de la JUDCA.


Delegados de Venezuela al I Congreso de la UIJDC: José Rodríguez Iturbe y Eduardo Fernández. De pie, a la derecha, Jorge Sucre.


Con muy limitados recursos ejerció tal función, correspondiéndole asistir a una reunión celebrada en Santiago de Chile que se hizo coincidir con la toma de posesión de la Presidencia de la República por don Eduardo Frei Montalva, persona con la cual posteriormente cultivó amistad. En esa ocasión aprovechó para visitar Lima, Quito y Bogotá a fin de estrechar relaciones personales con demócratas cristianos de esos países. En 1965, manejando pocos recursos, se las arregló para visitar demócrata cristianos desde Panamá hasta México.



Jorge Sucre y Bernardo Level en Santiago de Chile en octubre de 1964, asistiendo a la toma de posesión presidencial de Eduardo Frei Montalva, y a un evento de la JUDCA.



Su vocación internacionalista era claramente infatigable.

Fue un visitante permanente de los cursos que periódicamente se celebraban en el Instituto de Formación y Estudios Demócratas Cristianos (IFEDEC), dirigido por el Dr. Arístides Calvani, y por su amigo y compañero de estudios el Dr. Enrique Pérez Olivares (nacido también en 1931), con el propósito de conocer y tomar contacto con los jóvenes demócratas cristianos procedentes de toda América.

También cumplió labor parlamentaria: Entre 1979 y 1984 se desempeñó como diputado principal de COPEI por el Distrito Federal.

Persona de elevada calidad humana: inteligente, honesto, humilde, discreto, alegre, con un fino sentido del humor y caritativo (siempre tenía una limosna a mano para dársela discretamente a quien la necesitara). En fin, siempre solidario y generoso con sus familiares y amigos; en definitiva, todo un demócrata cristiano ejemplar.

Dejo para el final un hermoso mensaje de otro hermano socialcristiano, Haroldo Romero, el pasado 20 de agosto, en sentida respuesta a un mensaje mío recordando a nuestro Hermano Bernardo, en el día que se recuerda a san Bernardo de Claraval:

"Bernardo Level, honesto, franco, de buena sonrisa y oído sereno. Siempre guiado por el servicio al prójimo y la superación de los obstáculos. Su presencia inspiraba confianza y su hablar reflejaba la bondad de sus intenciones.
Buen amigo, cristiano de convicción, ejerció siempre el servicio al prójimo.


Invocamos hoy tu presencia, ayuda y colaboración para superar la triste hora; y convencidos estamos de nuestro encuentro por siempre en la voluntad de El Señor".

Así sea.



Campaña electoral de 1973, Historia DC Venezuela, Lorenzo Fernández

 




La campaña electoral de 1973






Las nuevas generaciones no saben de los antiguos comicios presidenciales en Venezuela. Contrastan con los que hemos tenido en el presente siglo con un presidente de la República en ejercicio, de un ventajismo evidente y sesgados todos los órganos del Poder Público.

La campaña presidencial de 1973, llevadas a cabo durante un gobierno de signo demócrata-cristiano, fue intensa, de viva polémica, convincentemente pluralista y libérrima. La oposición de entonces contó con todas las garantías de promoción, recorrido por el país, publicidad, etc. El Consejo Supremo Electoral cumplió con su papel. Sin dudas, la mejor demostración de una eficaz Política de Pacificación puesta en práctica.

Una moderna campaña -eso sí, sin máquinas electorales, redes sociales encendidas, el insulto y la mentira como medios preferidos de lucha, y sin los ataques y persecuciones contra los adversarios de la oposición- que incorporó decididamente las encuestas que varias veces se contradijeron, asesores electorales de origen nacional y foráneo, la, publicidad profesional con un asombroso despliegue, jingles y una fuerte construcción de la imagen de los candidatos.

Lorenzo Fernández fue el abanderado presidencial del partido en las elecciones de 1973. Fernández venía de ejercer, con brillantez y honra, el Ministerio de Relaciones Interiores durante la primera presidencia de Rafael Caldera.


Leopoldo Vizcarrondo, Biografía, Historia DC Venezuela

 


La Democracia Cristiana caraqueña: Leopoldo Vizcarrondo

 

 



 

 

Fundado el partido en la ciudad capital el 13 de enero de 1946, por supuesto que también gozó de una extraordinaria dirigencia regional que antes abarcaba a todo el Distrito Federal, después se dio la adscripción de los departamentos Libertador y Vargas, entidad ésta que alzó su estadidad con la democracia.

Con Leopoldo Vizcarrondo COPEI Caracas contó con un líder extraordinario, nacido en Puerto Cabello el 25 de enero de 1914, médico egresado de la Universidad de Los Andes, ejerciendo su profesión en los estados Carabobo, Sucre y Guárico hasta que llega a Caracas como médico de plantel del IPASME y oficial asimilado a las Fuerzas Armadas de Cooperación.

Al llegar a Caracas fundó clubes y asociaciones relacionadas con el béisbol infantil, juvenil y amateur. De presidente de la Asociación de Béisbol del Distrito Federal pasó a ocupar la presidencia de la Asociación Nacional y, desde la parroquia Santa Rosalía donde tenía su casa y consultorio, desplegó una intensa actividad partidista unida a la atención médica de la ciudadanía, fuese o no demócrata-cristiana, en  los sectores más empobrecidos de la ciudad.

Antes de morir, el 12 de junio de 1986, Rafael Caldera lo visitó en su lecho de enfermo y expresó: “Los grandes hombres, los hombres de principios rectos mueren con las botas puestas” de acuerdo al testimonio recogido por Nelson Chitty La Roche en su semblanza para “Perfiles Socialcristianos” (Centro de Estudios de la Experiencia Socialcristiana en Venezuela, Caracas, 1986),

COPEI-Caracas contó con un servidor de una gran sensibilidad social, contribuyendo a darle unas características a un partido de vital presencia en urbanizaciones y barriadas populares: un COPEI metropolitano que claramente se distinguió de las organizaciones adversarias.


Biografía, Historia DC Venezuela, Rubén Darío González, JRC, FTC

Rubén Darío González: Espejo sindical, juvenil,

político y de la vida

 

Por: Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz

18 de abril de 2023

 

I. Introducción

 

·       Contexto de la iniciativa de Saraliliam Lizarraga

·       Honra a los líderes juveniles, incluyendo a Rubén Darío González

·       Breve descripción de la biografía elaborada por Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz

·       Objetivo de la compilación

 

II. Juventud y formación

 

·       Nacimiento y origen de Rubén Darío González

·       La JOC, Labor del Padre Manuel Aguirre Eloguiarra y Arístides Calvani

·       Creación de los Círculos Obreros de Caracas (C.O.C.)

 

III. Compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral

 

·       Vinculación de Rubén Darío González a la acción sindical

·       Formación en el IFEDEC y el INES

·       Participación en la Juventud Revolucionaria Copeyana (J.R.C.), Frente de Trabajadores Copeyanos (F.T.C.), en la CTV y en la CLAT

 

IV. Vida personal y legado

 

·       Matrimonio y familia de Rubén Darío González

·       Fallecimiento y legado para las próximas generaciones

 

V. Conclusión

 

·       Importancia de conocer la vida y obra de Rubén Darío González

·       Reflexión sobre su compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral.

 

Introducción:

 

En el contexto de la iniciativa de Saralilian Lizarraga de revitalizar la Juventud Revolucionaria Copeyana, se honra, entre otros objetivos de importancia, a los líderes juveniles que han partido a otras latitudes, entre ellos, Rubén Darío González. Este hombre, que en su juventud formó parte de la Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC, desempeñó un papel crucial en momentos difíciles para la juventud y en la definición del pensamiento socialcristiano.

 

Abdón Vivas Terán y Johnny Diaz Apitz, quienes estuvieron cerca de Rubén, han elaborado esta pequeña semblanza de su vida y obra como líder en la JRC y más tarde en el movimiento sindical venezolano.

 

Esta breve biografía presenta su trayectoria de compromiso con la Democracia Cristiana y su paso por la Juventud Obrera Católica (JOC,) donde sus ideales cristianos arraigaron profundamente y lo llevaron a comprometerse con la liberación integral.

 

Gracias a su participación en los Círculos Obreros de Caracas y su formación sindical, Rubén se convirtió en un destacado líder en el movimiento sindical socialcristiano. Esta compilación busca acercar a las próximas generaciones al conocimiento de la vida y obra de este querido y noble amigo y compañero a quien el destino no le permitió más tiempo en su vida útil como ciudadano de bien.

 

II. Juventud y formación

 

Rubén Darío González, conocido como tal, aunque formalmente su nombre completo era: Rubén Santiago Santiago, nació en Santiago de Trujillo, Municipio Urdaneta, un pueblo ubicado a 70 kilómetros de la capital del Estado Trujillo, el 4 de mayo de 1944. Sus padres eran Ercilia Santiago y Rubén González, aunque por desavenencias con su padre, fue inscrito en el registro civil con el doble apellido por su madre y por el pueblo en el que nació, quedando como Rubén Santiago Santiago.

 

III. Compromiso con la Democracia Cristiana y la liberación integral

 

En la década de 1940, destacaba la labor del Padre Manuel Aguirre Eloguiarra, quien se dedicaba a crear un movimiento sindical inspirado en la fe cristiana. Junto al Dr. Arístides Calvani, quien venía trabajando activamente desde 1945 con el Padre Manuel Aguirre, se creó una estructura que serviría como base para un futuro movimiento sindical obrero.

 

 


Rubén Darío González

 

 

El Padre Manuel Aguirre, iniciador de los Círculos de Estudios de la Doctrina Social Católica, se interesó por las actividades del Padre Leopoldo Brentano, quien dirigía los Círculos "Los Operarios". Prefirió orientarse por el camino del Padre Brentano y consiguió estructurar un movimiento sindical partiendo de la familia obrera y sus actividades cotidianas, para brindarles un ambiente donde reunirse y expresar sus aspiraciones.

 

Así, se comenzaron a elaborar los estatutos del Círculo Obrero de Caracas, en los que intervinieron varios abogados. Finalmente, el 5 de julio de 1945 se reunieron en San José del Ávila un grupo de trabajadores que venían laborando con el Padre Manuel Aguirre Eloguiarra, y se aprobaron los estatutos de los Círculos Obreros de Caracas (C.O.C.), que luego se registraron como una entidad legal.

 

Para 1962, los Círculos Obreros de Caracas ya habían preparado a jóvenes y Rubén Darío González, con apenas 18 años de edad, se vinculó al llegar desde el Estado Trujillo a la capital, incorporándose activamente en las actividades del padre Manuel Aguirre en su sede, ubicada inicialmente entre Cuartel Viejo y Altagracia en una casa del centro de Caracas y posteriormente en las esquinas de Balconcito a Truco N.º 79, junto a Rafael Rodríguez Acosta y Johnny Diaz Apitz, quienes además de sus estudios, estaban participando en las actividades de la Juventud Obrera Católica (JOC).

 

Fue allí donde Elio Aponte González, Dagoberto González y el Dr. Arístides Calvani animaron a estos jóvenes a incorporarse a la acción sindical y comenzaron a formarlos en el Instituto de Formación de la Democracia Cristiana (IFEDEC) y en el Instituto Nacional de Estudios Sociales (INES), creado en 1961 y dirigido por el Dr. Arístides Calvani.

 

Rubén Darío González, por su parte, se incorporó de lleno al trabajo de la Juventud Revolucionaria Copeyana (J.R.C.), participando activamente en sus actividades y en paralelo con el Frente de Trabajadores Copeyanos (F.T.C).

 

IV. Vida personal y legado

 

Rubén Darío González contrajo matrimonio con Gloria Lilue Bittar el 1 de septiembre de 1963 en la Iglesia de la Parroquia Altagracia. Tuvieron tres hijos: Rubén Darío Santiago Lilue, Alejandro Darío Santiago Lilue y Olga Marina Santiago Lilue.

 

En octubre de 1962, Rubén Darío participó en la III Asamblea Nacional del F.T.C., donde fue electo secretario de Doctrina de ese Organismo Funcional. También se unió al trabajo de la JRC, donde conoció a Abdón Vivas Terán, líder estudiantil con quien trabajó en la juventud copeyana.

 

En la IV Convención Nacional Juvenil en Caracas en octubre de 1965, Rubén Darío fue elegido Subsecretario Nacional Juvenil de la Juventud Revolucionaria Copeyana, acompañando a Vivas Terán, quien fue elegido secretario nacional Juvenil. A los pocos meses de haber sido electos, en una decisión injusta por parte del Comité Nacional de COPEI, fueron destituidos por haber tenido posiciones que consideraban justan en materia ideológica y en materia de respeto a la libertad de expresión de los dirigentes juveniles en cuanto a temas que fueran de su interés exponer.

 

Sostenemos que aquella decisión de las autoridades nacionales de COPEI fue exagerada, injusta e ilegal, de acuerdo con los Estatutos del Partido y las normas establecidas en la Constitución Nacional En respuesta a esa destitución sorpresiva, algunos dirigentes juveniles de COPEI encabezados por Rubén Darío González, dirigieron una importante comunicación a Don Pedro del Corral Presidente de COPEI, en la cual mantenían una posición crítica hacia la democracia interna del partido y la falta de igualdad de oportunidades para todos los militantes y dirigentes. Los autores de ese documento, promovido por los dirigentes liderados por Rubén Darío González, enfatizan la importancia de la libertad ideológica y el debate en el partido, y hacen un llamado a una reforma del Programa General. Además, denunciaron la destitución de los compañeros sin permitirles el derecho a la defensa, y critican la creación de una tipología del delito ideológico, que podría conducir a una inquisición peligrosa y explosiva. En resumen, la crítica presentada es a la falta de democracia interna y la falta de igualdad de oportunidades en COPEI, así como una denuncia de la expulsión injusta de compañeros y la creación de una tipología del delito ideológico.

 

Al quedar vacante, en la Juventud Revolucionaria Copeyana por lo ya narrado, en 1966, con motivo la celebración del V Congreso Latinoamericano de Trabajadores en Panamá, Rubén Darío González incursionó en las actividades sindicales a nivel latinoamericano y fue electo Miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación Latinoamericana de Sindicatos Cristianos (CLASC), que más tarde se convirtió en la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT). En el VI Congreso Latinoamericano celebrado en Bogotá en 1971, también participó activamente.

 

Rubén Darío González jugó un papel importante en el campo latinoamericano y viajó a distintos países de la región de América del Sur y Centroamérica, así como el Caribe. La CLASC surgió en 1954 en Santiago de Chile como una acción impulsada por la Confederación Internacional Sindical Cristiana (CISC), destinada a promover el sindicalismo cristiano en la región. Su proceso de conformación da cuenta tanto de una debilidad organizativa inicial como de la estrategia que se dieron para llegar a conformar un colectivo importante en términos cuantitativos y cualitativos.

 

En 1971, la CLASC pasó a llamarse Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) y amplió su arco de representación más allá de identidades religiosas. Rubén Darío jugó un papel importante y trascendental en todo este proceso. La CLAT logró instalarse con mayor fuerza en Venezuela, Ecuador, República Dominicana, Colombia y otros países de la zona del Caribe, y su mayor influencia estuvo entre los sectores campesinos y urbanos pobres de los países menos desarrollados.

 

Durante un encuentro en el que participó Rubén Darío González, se discutió sobre la construcción de una sociedad de nuevo tipo, no capitalista, y se planteó la idea del "Socialismo Comunitario" como una opción política e histórica para la clase trabajadora. La propuesta se basaba en la idea de poner el poder político y económico en manos de los y las trabajadoras y el pueblo organizado, inspirado en el humanismo cristiano.

 

Después de este encuentro, Rubén Darío González viajó a Chile por unos meses para cumplir misiones en el campo latinoamericano y especializarse en las actividades políticas y sindicales de ese país. A su regreso, se reincorporó nuevamente a las actividades sindicales y fue elegido miembro del directorio nacional del Frente de Trabajadores Copeyanos en la IV Asamblea Nacional del FTC en octubre de 1966.

 

En 1974 se inauguró la Universidad de los Trabajadores de América Latina (UTAL), que complementó las actividades de formación, investigación, documentación y divulgación de la CLASC. Rubén Darío González contribuyó con sus conocimientos, al montaje de este proceso de formación debido a su experiencia como dirigente en el Comité Ejecutivo y en Buró Político de la CLAT.

 

En la V Asamblea Nacional del FTC en enero de 1971, Rubén Darío González fue elegido Subsecretario Sindical Nacional del FTC y, además, secretario nacional de Relaciones Internacionales por su magnífica labor en las actividades sindicales y políticas y sus conocimientos adquiridos en el campo internacional. También fue el iniciador de la Central de Servicio Sindicales, SERVISIN, y fue elegido presidente de la directiva para ese entonces y fue el director del departamento de Recursos Financieros del movimiento.

 

En abril de 1974, el Comité Unitario de Sindicalistas Cristianos (CUSIC) se convirtió en el Movimiento Nacional de Trabajadores para la Liberación (MONTRAL), liderado por Dagoberto González y Rubén Darío González. En su primera Junta Directiva fundadora del MONTRAL, Rubén Darío González representó al FTC y asumió la dirección del Departamento de Recursos Financieros.

 

Este movimiento coordinaba los esfuerzos de distintas ramas existentes, incluyendo el Movimiento Magisterial Socialcristiano (M.M.S.C.), CODESA, el Movimiento Agrario Social Cristiano (M.A.S.C) y la Central Nacional Campesina (C.N.C.) y esta contaba con los asesores: Dr. Arístides Calvani, José Rodríguez Sáez y Felipe Montilla.

 

Durante el periodo en que Rubén Darío González formó parte del Frente de Trabajadores Copeyanos (FTC), se llevaron a cabo importantes acontecimientos que marcaron la historia del movimiento sindical venezolano.

 

En el VII Congreso Nacional de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), que se celebró del 25 de abril al 1º de mayo de 1975 en el Parque Central de Caracas, el FTC se consolidó como la segunda fuerza sindical del país, superando al Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y siendo parte del Comité Ejecutivo de la CTV a través de la Secretaría de Estudios Técnicos y Contractuales, liderada por Rubén Darío González.

 

La VI Asamblea Nacional del FTC se llevó a cabo el 22 de noviembre de 1975 para el periodo 1975-1979. Según el nuevo Reglamento Orgánico del FTC, las Asambleas Nacionales quedaron encargadas de ser el organismo cuya única función era la elección de los miembros del directorio nacional. En este evento Rubén Darío González fue ratificado como Subsecretario Sindical Nacional, acompañando nuevamente a Dagoberto González como secretario Sindical Nacional.

 

Pero Rubén Darío González, con su capacidad de trabajo que tenia de hombre inquieto e intenso, incursionó como periodista asimilado. Es que, para la escritura, tenía una capacidad excepcional.

 

Es esta inquietud que lo llevó a crear un Periódico el cual tenía como nombre: “Periódico FRENTE”. Junto con Johnny Diaz Apitz y los dos actuando como director y subdirector, llegaron a imprimir por algunos años, unos 100 ejemplares, que meses a meses eran impresos en 10 mil ejemplares y este se convirtió en un órgano de información, orientación y formativo.

 

V. Conclusión

 

La Juventud Revolucionaria Copeyana y El movimiento sindical venezolano e internacional, al cual le sirvió con tanta dedicación y mística, sufrió una gran pérdida el 27 de junio de 1977, cuando Rubén Darío González falleció repentinamente. Rubén había sido una de las promesas más destacadas del movimiento, habiendo jugado un papel importante en el desarrollo y consolidación de la Juventud Revolucionaria Copeyana y luego en el campo sindical a través del FTC, en la CTV y en la CLAT, una de las principales fuerzas sindicales de Venezuela y de América Latina.

Rubén sintió malestar y decidió ir a chequearse. Los médicos, lamentablemente, descubrieron un cáncer que se había dispersado por diferentes órganos de su cuerpo. Esta situación lo llevó a un estado depresivo, y desafortunadamente falleció ante una determinación trágica tomada de su parte.

La partida de Rubén con apenas 37 años dejó un gran vacío en la Juventud Revolucionaria Copeyana y del movimiento sindical y en la lucha por los derechos laborales en Venezuela.

Su legado y su memoria perdurarán en la JUVENTUD REVOLUCIONARIA COPEYANA (J.R.C.) y en el movimiento sindical, en la lucha por un mundo más justo y equitativo.


Rafael Caldera, Libros, Historia DC Venezuela, Especificidad de la Democracia Cristiana

 


Especifidad de la Democracia Cristiana,

de Rafael Caldera




 

Gehard Cartay Ramírez

 

Publicado por primera vez en 1976 y editado luego en diversos idiomas, este libro de Rafael Caldera constituye, sin duda alguna, una obra de referencia en cuanto al pensamiento y los principios ideológicos de la Democracia Cristiana y sus partidos políticos, expuestos -como bien se sabe- por uno de sus líderes más conocidos internacionalmente.

Como lo explica el autor en la nota introductoria de la primera edición su empeño al escribir esta obra obedeció a la necesidad de precisar los alcances de los principios demócratas cristianos porque a veces se confunden con un “capitalismo bautizado” o con un “marxismo bautizado”. Y la Democracia Cristiana no es ninguna de las dos cosas, sino “un pensamiento propio y distinto”.

Dentro de esa misma preocupación, Caldera advirtió en la introducción de la décima edición castellana, en 1987, que como “el pensamiento demócrata cristiano no es una teoría económica -aun cuando en materia económica sostiene principios muy definidos y precisos-”, algunos demócratas cristianos incurren “en el error de adoptar con entusiasmo revolucionario las orientaciones de la economía socialista, o a inclinarse decididamente, con peligroso espíritu conservador, hacia las recetas neoliberales que tanta resonancia han dado a los Chicago boys”.

Caldera hace un detenido análisis sobre la expresión Democracia Cristiana y, en consecuencia, profundiza sobre sus elementos democráticos y cristianos, separándolos siempre de los elementos religiosos que comporta el cristianismo como tal y que, en modo alguno, puede ser conceptuado como una ideología política. Seguidamente, el dos veces presidente de Venezuela analiza el proceso histórico de formación de los partidos demócratas cristianos y su especificidad ideológica, así como su organización como movimientos políticos nacionales y sus estructuras internacionales.

Finaliza el libro insistiendo en el carácter indubitable y claro de la Democracia Cristiana como un movimiento alternativo frente a los partidos sustentados en la doctrina marxista y socialista o de inspiración liberal capitalista.




Historia de Venezuela, Historia DC Venezuela, Asamblea Constituyente 1947

 

COPEI en la Constituyente de 1947





Todo proceso constituyente está caracterizado por el más intenso y plural de los debates, pero - exceptuando el de 1811 y el de 1830 - hasta 1947 el país no conocía del libre ejercicio de las ideas para crear una Constitución y canalizarla a través de una institución surgida del sufragio universal, directo y secreto. La Asamblea Nacional Constituyente (ANC), cuyas sesiones fueron radiadas a todo el país, fue una experiencia inédita que no solo puso a prueba la capacidad política para movilizar y atraer a los electores en medio del ventajismo adeco, sino también la capacidad de pensar e idear al país a través de propuestas muy concretas que debían canalizar los representantes electos en medio de la discusión fuera o dentro del Capitolio Federal.

 

Acción Democrática se hizo con la mayoría de la ANC, pero la profundidad y la fogosidad de los representantes copeyanos pudo en buena medida atajar cualquier abuso de esa mayoría forzada a razonar y defenderse en todas las mociones.

 

Prontamente, Rafael Caldera liderizó a la oposición, y tiene mucha razón Rodolfo José Cárdenas al observar que la ANC de 1947 fue “el Congreso más importante que ha tenido Venezuela desde que es República”, quejándose con justicia de que “no existe un estudio político” sobre la entidad de un año tan crucial.

 

“En la Constituyente – dice Cárdenas –también se dibujaron algunos de los grandes líderes políticos, diferentes a Rafael Caldera. Allí cuajó la turbulencia dantoniana de Edecio La Riva; la seriedad analítica de Desiderio Gómez Mora; la dialéctica de Lorenzo Fernández; el juicio apacible de Miguel Ángel Landáez; sin contar con la cátedra eclesiástica que tan alto colocaron Sánchez Espejo, José León Rojas y Pulido Méndez”.

 

En medio de desencuentros apasionados, incluso con los representantes comunistas, los copeyanos nunca perdieron su ecuanimidad y circunspección. Varias veces, en las sesiones plenarias o en las de las distintas comisiones de trabajo hubo problemas, diferencias y también agresiones verbales que a veces incluso podían pasar a las físicas. Pero a los demócrata-cristianos se les reconoció al mismo tiempo por una actitud de firmeza y de prudencia. Por ejemplo, la imagen recoge un “aspecto de la Comisión General de la Constituyente” que abordaba en ese momento la fórmula de elección de los parlamentarios en el futuro, apreciándose de izquierda a derecha: Raúl Ramos Giménez (AD), Lorenzo Fernández y Gómez Mora (COPEI), Zárraga Tellería (Independiente).

 

Referencias:

Reproducción (1947) tomada de El Gráfico, Caracas, 1° de junio (Procesada por IA).

Rodolfo José Cárdenas (1988) “COPEI en la Constituyente. La tentación totalitaria de Acción Democrática”, Hijos de E. Minuesa, Madrid: pág. 37.


Luis Herrera Campíns, Historia DC Venezuela



El primer gabinete del presidente Herrera Campíns

 




 

El tren ministerial promedio del siglo XX venezolano fue de un número

modesto de despachos en el caso de compararlo con los excesos

burocráticos de la presente centuria. Al iniciar nuestra vida republicana en

el XIX, por muchos años fueron tres las Secretarías que nos distinguieron

(Interior, Exterior, y Guerra y Marina), dando paso a una multiplicación

lógica en correspondencia con el Estado Nacional que caminó hacia su

consolidación. Eran tiempos de una simplificación ministerial ya que, a

modo de ilustración, el ministerio de Fomento atendía también los asuntos

petroleros que después justificaron la creación del despacho de Minas e

Hidrocarburos y, más tarde, su conversión en Energía y Petróleo. Hasta el

primer gobierno de Rafael Caldera hubo el número adecuado de

ministerios que tendió a crecer con el primer gobierno de Carlos Andrés

Pérez, pero inequívocamente batió todo récord bajo el socialismo del siglo

XXI.

 

Presidente electo en diciembre de 1978, Luis Herrera designa su primer

gabinete de acuerdo a la Gaceta Oficial N° 31.694 del 12 de marzo de

1979, compuesto por:

 

Relaciones Interiores: Rafael Andrés Montes de Oca

Relaciones Exteriores: José Alberto Zambrano Velasco

Hacienda: Luis Ugueto

Defensa: Fernando Paredes Bello

Fomento: Manuel Quijada

Educación: Rafael Fernández Heres

Sanidad y Asistencia Social: Alfonso Benzecri

Agricultura y Cría: Luciano Valero

Trabajo: Reinaldo Rodríguez Navarro

Transportes y Comunicaciones: Vinicio Carrera

Justicia: José Guillermo Andueza

Energía y Minas: Humberto Calderón Berti

Ambiente y Recursos Naturales No Renovables: Carlos Febres Poveda

Desarrollo Urbano: Orlando Orozco

Información y Turismo: José Luis Zapata

Juventud: Charles Brewer-Carías

Ministro de Estado Jefe de Cordiplán: Ricardo Martínez

Ministro de Estado para la Cultura: Guillermo Yepes Boscán

Ministro de Estado para la Ciencia: Raimundo Villegas

Ministro de Estado para la Asesoría Parlamentaria: Ceferino Medina

Castillo

Ministro de Estado para el Desarrollo de la Inteligencia: Luis Alberto

Machado

Ministro de Estado presidente del Fondo Inversiones de Venezuela:

Leopoldo Díaz Bruzual

Ministro de Estado para la Participación de la Mujer en el Desarrollo:

Mercedes Pulido de Briceño

Ministerio de Estado para la Cultura de Venezuela: Luis Pastori

Ministro de Estado para el Impulso del Progreso Oriental: Nerio Neri Mago

Secretaría de la Presidencia: Gonzalo García Bustillos

Gobernador del Distrito Federal: Enrique Pérez Olivares