Especifidad de la Democracia Cristiana,
de Rafael Caldera
Gehard Cartay Ramírez
Publicado por primera vez en 1976 y editado luego en
diversos idiomas, este libro de Rafael Caldera constituye, sin duda alguna, una
obra de referencia en cuanto al pensamiento y los principios ideológicos de la
Democracia Cristiana y sus partidos políticos, expuestos -como bien se sabe-
por uno de sus líderes más conocidos internacionalmente.
Como lo explica el autor en la nota introductoria de
la primera edición su empeño al escribir esta obra obedeció a la necesidad de
precisar los alcances de los principios demócratas cristianos porque a veces se
confunden con un “capitalismo bautizado” o con un “marxismo
bautizado”. Y la Democracia Cristiana no es ninguna de las dos cosas, sino “un
pensamiento propio y distinto”.
Dentro de esa misma preocupación, Caldera advirtió en
la introducción de la décima edición castellana, en 1987, que como “el
pensamiento demócrata cristiano no es una teoría económica -aun cuando en
materia económica sostiene principios muy definidos y precisos-”, algunos
demócratas cristianos incurren “en el error de adoptar con entusiasmo
revolucionario las orientaciones de la economía socialista, o a inclinarse
decididamente, con peligroso espíritu conservador, hacia las recetas
neoliberales que tanta resonancia han dado a los Chicago boys”.
Caldera hace un detenido análisis sobre la expresión
Democracia Cristiana y, en consecuencia, profundiza sobre sus elementos
democráticos y cristianos, separándolos siempre de los elementos religiosos que
comporta el cristianismo como tal y que, en modo alguno, puede ser conceptuado
como una ideología política. Seguidamente, el dos veces presidente de Venezuela
analiza el proceso histórico de formación de los partidos demócratas cristianos
y su especificidad ideológica, así como su organización como movimientos
políticos nacionales y sus estructuras internacionales.
Finaliza el libro insistiendo en el carácter
indubitable y claro de la Democracia Cristiana como un movimiento alternativo
frente a los partidos sustentados en la doctrina marxista y socialista o de
inspiración liberal capitalista.