Historia de Venezuela, Historia DC Venezuela, Asamblea Constituyente 1947

 

COPEI en la Constituyente de 1947





Todo proceso constituyente está caracterizado por el más intenso y plural de los debates, pero - exceptuando el de 1811 y el de 1830 - hasta 1947 el país no conocía del libre ejercicio de las ideas para crear una Constitución y canalizarla a través de una institución surgida del sufragio universal, directo y secreto. La Asamblea Nacional Constituyente (ANC), cuyas sesiones fueron radiadas a todo el país, fue una experiencia inédita que no solo puso a prueba la capacidad política para movilizar y atraer a los electores en medio del ventajismo adeco, sino también la capacidad de pensar e idear al país a través de propuestas muy concretas que debían canalizar los representantes electos en medio de la discusión fuera o dentro del Capitolio Federal.

 

Acción Democrática se hizo con la mayoría de la ANC, pero la profundidad y la fogosidad de los representantes copeyanos pudo en buena medida atajar cualquier abuso de esa mayoría forzada a razonar y defenderse en todas las mociones.

 

Prontamente, Rafael Caldera liderizó a la oposición, y tiene mucha razón Rodolfo José Cárdenas al observar que la ANC de 1947 fue “el Congreso más importante que ha tenido Venezuela desde que es República”, quejándose con justicia de que “no existe un estudio político” sobre la entidad de un año tan crucial.

 

“En la Constituyente – dice Cárdenas –también se dibujaron algunos de los grandes líderes políticos, diferentes a Rafael Caldera. Allí cuajó la turbulencia dantoniana de Edecio La Riva; la seriedad analítica de Desiderio Gómez Mora; la dialéctica de Lorenzo Fernández; el juicio apacible de Miguel Ángel Landáez; sin contar con la cátedra eclesiástica que tan alto colocaron Sánchez Espejo, José León Rojas y Pulido Méndez”.

 

En medio de desencuentros apasionados, incluso con los representantes comunistas, los copeyanos nunca perdieron su ecuanimidad y circunspección. Varias veces, en las sesiones plenarias o en las de las distintas comisiones de trabajo hubo problemas, diferencias y también agresiones verbales que a veces incluso podían pasar a las físicas. Pero a los demócrata-cristianos se les reconoció al mismo tiempo por una actitud de firmeza y de prudencia. Por ejemplo, la imagen recoge un “aspecto de la Comisión General de la Constituyente” que abordaba en ese momento la fórmula de elección de los parlamentarios en el futuro, apreciándose de izquierda a derecha: Raúl Ramos Giménez (AD), Lorenzo Fernández y Gómez Mora (COPEI), Zárraga Tellería (Independiente).

 

Referencias:

Reproducción (1947) tomada de El Gráfico, Caracas, 1° de junio (Procesada por IA).

Rodolfo José Cárdenas (1988) “COPEI en la Constituyente. La tentación totalitaria de Acción Democrática”, Hijos de E. Minuesa, Madrid: pág. 37.


Luis Herrera Campíns, Historia DC Venezuela



El primer gabinete del presidente Herrera Campíns

 




 

El tren ministerial promedio del siglo XX venezolano fue de un número

modesto de despachos en el caso de compararlo con los excesos

burocráticos de la presente centuria. Al iniciar nuestra vida republicana en

el XIX, por muchos años fueron tres las Secretarías que nos distinguieron

(Interior, Exterior, y Guerra y Marina), dando paso a una multiplicación

lógica en correspondencia con el Estado Nacional que caminó hacia su

consolidación. Eran tiempos de una simplificación ministerial ya que, a

modo de ilustración, el ministerio de Fomento atendía también los asuntos

petroleros que después justificaron la creación del despacho de Minas e

Hidrocarburos y, más tarde, su conversión en Energía y Petróleo. Hasta el

primer gobierno de Rafael Caldera hubo el número adecuado de

ministerios que tendió a crecer con el primer gobierno de Carlos Andrés

Pérez, pero inequívocamente batió todo récord bajo el socialismo del siglo

XXI.

 

Presidente electo en diciembre de 1978, Luis Herrera designa su primer

gabinete de acuerdo a la Gaceta Oficial N° 31.694 del 12 de marzo de

1979, compuesto por:

 

Relaciones Interiores: Rafael Andrés Montes de Oca

Relaciones Exteriores: José Alberto Zambrano Velasco

Hacienda: Luis Ugueto

Defensa: Fernando Paredes Bello

Fomento: Manuel Quijada

Educación: Rafael Fernández Heres

Sanidad y Asistencia Social: Alfonso Benzecri

Agricultura y Cría: Luciano Valero

Trabajo: Reinaldo Rodríguez Navarro

Transportes y Comunicaciones: Vinicio Carrera

Justicia: José Guillermo Andueza

Energía y Minas: Humberto Calderón Berti

Ambiente y Recursos Naturales No Renovables: Carlos Febres Poveda

Desarrollo Urbano: Orlando Orozco

Información y Turismo: José Luis Zapata

Juventud: Charles Brewer-Carías

Ministro de Estado Jefe de Cordiplán: Ricardo Martínez

Ministro de Estado para la Cultura: Guillermo Yepes Boscán

Ministro de Estado para la Ciencia: Raimundo Villegas

Ministro de Estado para la Asesoría Parlamentaria: Ceferino Medina

Castillo

Ministro de Estado para el Desarrollo de la Inteligencia: Luis Alberto

Machado

Ministro de Estado presidente del Fondo Inversiones de Venezuela:

Leopoldo Díaz Bruzual

Ministro de Estado para la Participación de la Mujer en el Desarrollo:

Mercedes Pulido de Briceño

Ministerio de Estado para la Cultura de Venezuela: Luis Pastori

Ministro de Estado para el Impulso del Progreso Oriental: Nerio Neri Mago

Secretaría de la Presidencia: Gonzalo García Bustillos

Gobernador del Distrito Federal: Enrique Pérez Olivares


Historia DC Venezuela, Enrique Pérez Olivares, Formación política

 


Pedagogía de la Democracia Cristiana





Enrique Pérez Olivares (1931-2012), fue un destacado jurista venezolano, egresado de la Universidad Central de Venezuela con especialización en derecho mercantil y administrativo por la Universidad de Roma.  Decano de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, ejerció la docencia en esa misma casa de estudios desde 1958 hasta jubilarse como Profesor Agregado en 1988. Asimismo fue ministro de Educación y gobernador del Distrito Federal en los gobiernos de Rafael Caldera y Luis Herrera Campíns. 

Los últimos años de su vida los dedicó a la enseñanza, fundando y ejerciendo el rectorado de la Universidad Monteávila. No obstante, deseamos llamar la atención en torno a la absoluta franqueza de su compromiso socialcristiano traducido, por ejemplo, en una directa contribución a la fundación del IFEDEC junto a Arístides Calvani, donde impartió muchísimas horas de clase, concibiendo un clásico esquema de desarrollo del pensamiento demócrata-cristiano que facilitó la pedagogía de la corriente política e ideológica universal, que se proyectaría fuertemente en América Latina. 

En efecto, su “Introducción a la democracia cristiana” fue mimeografiada innumerables veces, siendo resultante de los cursos impartidos en el IFEDEC y no sólo a la militancia venezolana, sino a la de otros países que recibieron nuestro apoyo solidario en dicha casa de estudios.

El ejemplar que traemos a colación se encuentra en la biblioteca de la Universidad Católica Andrés Bello, cuya portada nos hemos permitido fusionar con una fotografía de Enrique Pérez Olivares probablemente de mediados de la década de los sesenta del XX, gracias a la IA.

Comentemos, por una parte, que el breviario trata de los principios políticos, metapolíticos y para la acción. Una estupenda condensación que admitía cualquier desarrollo de acuerdo a las realidades en el ámbito venezolano y en el de otros países. Por ello, la eficacia del pedagogo que fue Pérez Olivares, permitiendo flexibilizar unos supuestos que, sin necesidad de dogmatizarlos, resultaron fundamentales para una más adecuada interpretación política e ideológica. 

Y, por otra parte, el ejemplar en cuestión, de 109 páginas, fue editado en Caracas en 1965 por la secretaría nacional de Formación de COPEI, cuyo titular era Hilarión Cardozo, teniendo por adjunto a Pedro Paúl Bello y, al frente de los departamentos de Formación, de Estudios e Investigaciones y de Divulgación, a Pedro Raúl Villasmil, Rafael Fernández y Luis Delgado, respectivamente.